Pastela de pollo

Hace un par de años mi amigo (y webmaster) Marco, me descubrió los placeres de la cocina árabe. Y de entre sus delicias la pastela de pollo. Un delicioso pastel salado relleno de pollo y huevos guisado con un montón de especias que le dan ese toque Marroquí y todo ello envuelto en crujiente pasta filo. Desde entonces, buscamos varias recetas de pastela, y la hemos hecho un montón de veces y con diferentes formas y tamaños.

Llevaba tiempo con ganas de subir esta receta, y he aprovechado para hacer el paso a paso con Mayte en la cabaña.

Con esta Pastela terminamos la serie “Cocinero antes que fraile en la cabaña”
Estoy esperando ansiosa la segunda temporadaaaaaaaa 😉

 

Ingredientes:

750 gr de pollo
1 paquete de pasta filo
5 huevos
1 cebolla
2 o 3 dientes de ajo
50 gr de mantequilla
Agua
Almendras crudas
Canela en polvo y una rama
Azúcar glass
Jengibre
Comino
Azafrán en polvo, si no tenéis podéis utilizar pimentón
Cúrcuma, se puede sustituir por Curry
Cilantro en polvo
Sal
Aceite de oliva

 

Empezamos tostando las almendras en una sartén con un poco de aceite de oliva. Para la receta solo necesitaremos un puñadito y unas cuantas para decorar, pero nosotras aprovechamos el resto para el apertivo 😉

Por otro lado picamos la cebolla y la vamos pochando en una cazuela

Hacemos lo mismo con el ajo y lo añadimos

Salamos los trozos de pollo y los echamos a la cazuela. Me gusta utilizar contramuslos de pollo en lugar de un pollo troceado, porque así me aseguro que siempre quede jugoso.

Cuando el pollo empiece a dorar, añadimos una cucharadita de: azafrán, canela, cúrcuma, y media de cilantro, comino y jengibre en polvo, una rama de canela y unas ramitas de perejil fresco. Ser cautos con las especias, sobretodo con el cilantro y el jengibre, es preferible que probéis el caldo a que os quede con sabor a jabón.
Cubrimos con agua y dejamos cocer una media hora hasta que la carne del pollo se separe del hueso.

Justo antes de retirar el pollo añadimos unas almendras picadas al guiso

Retiramos el pollo a una fuente y dejamos atemperar. Mientras tanto dejamos cociendo un poco más la salsa para que reduzca. Desmigamos el pollo y lo volvemos a incorporar a la cazuela

Batimos los huevos y se lo añadimos al guiso sin parar de remover y a fuego muy suave. Debe cuajarse, pero solo un poco para que coja cuerpo la salsa

Derretimos un buen trozo de mantequilla y vamos engrasando con un pincel el molde que vayamos a utilizar y las planchas de pasta filo. Iremos solapando planchas de pasta filo bien engrasadas con mantequilla por toda la superficie, de manera que no queden exactamente una encima de otra. Debe sobresalir la masa para que después de rellenar la pastela podamos taparla. Os recomiendo que antes de poner el relleno tengáis una buena base con al menos 5 o 6 planchas, ya que la pasta es muy delicada y no soportaría el peso y la humedad del relleno. esta operación debe hacerse lo más rápido posible y teniendo especial cuidado de tapar la pasta filo que no estemos utilizando con un paño limpio para que no se sequen las hojas.

Para montar la pastela echamos unas cucharadas del relleno hasta cubrir la base, añadimos unas almendras picadas, y de nuevo más relleno, y así sucesivamente hasta que se nos termine el relleno. A continuación vamos plegando los bordes sobrantes de pasta hacia dentro y siempre untando cada hoja con mantequilla derretida. Ayudará a que se peguen entre sí y quedarán supercrujientes. Metemos al horno a unos 200º unos 25-30′ lo ideal es darle un toque de grill los últimos minutos de cocción para que se dore, nosotras con el horno de piedra no conocíamos la opción tostado 😉
Sacamos del horno y espolvoreamos con canela y azúcar glass y ponemos algunas almendras enteras para decorar.

Es un plato laborioso pero realmente merece la pena el esfuerzo.

Que la disfrutéis!!!

Gracias a mi amigo Fer que me trajo un montón de especias de Marrakech.