Pan de nueces y pasas

El pan de nueces y pasas es uno de mis favoritos, con tropezones de nueces y pasas que le dan un sabor muy especial a la masa. Ideal para comérselo tal cual o para hacerse tostas de lujo!

Ingredientes:

460 gr de harina de fuerza
180 gr de harina de centeno
360 ml de agua
12 gr de levadura fresca de panadero
1 cucharada de miel (o azúcar)
100 gr de nueces
100 gr de uvas pasas
1 cucharadita de sal

Hacía tiempo que quería publicar una receta de pan, y éste es uno de mis favoritos, de aspecto rústico y con un sabor delicioso que mejora con el paso de los días, se conserva muy bien envuelto en un paño o podéis rebanarlo y guardarlo en una bolsa en el congelador. Una rebanada para desayunar y empezaréis el día a tope! 😀

 

Primero haremos un prefermento disolviendo una pizca de la levadura en 60 ml de agua de agua y 140 gr de harina de fuerza, mezclamos hasta formar una bola, tapar con un film y dejar reposar de un día para otro en la nevera. Si no tenéis tiempo bastarán 2-3 horas fuera del frigo, es importante que lo coloquéis en un bol que sea más grande que la masa porque crecerá un poquito.

Al día siguiente, en un bol añadís el resto de la harina de trigo ,la de centeno y la sal.

Por otro lado disolvéis la levadura restante y la miel en 300 ml de agua templada.



Añadimos la parte líquida a la de harina y removemos hasta conseguir una bola, la echamos a la encimera enharinada con el prefermento del día anterior, y amasamos.

Puedes ver como amasarlo pulsando en la imagen superior.

Colocamos en un bol enharinado y abrigamos con un paño y dejamos reposar una hora en un lugar cálido.

Después volvemos a echarla en la mesa y la estiramos un poco, ponemos las pasas y las nueces y plegamos la masa sobre si misma y amasamos nuevamente.

Puedes ver el segundo amasado pulsando en la imagen superior

Formamos la hogaza y la dejamos reposar sobre la bandeja del horno espolvoreada con harina hasta que doble su tamaño. Yo la he dejado reposar sobre un baneton y cuando la masa ha crecido, la vuelco directamente en la bandeja y la meto al horno caliente unos 25-30′ a 200º.
Si queréis una corteza crujiente justo antes de cerrar la puerta del horno, pulverizar con agua la superficie del pan, o echar unos hielos en la parte baja del horno para que genere vapor mientras se hornea.
Para saber que está bien cocido golpeáis la base de la hogaza y debe sonar hueco. Enfriar sobre una rejilla si podéis esperar 😉