Tarta de queso y limón

Esta tarta de queso y limón es muy fácil de hacer y una buena opción para aquellos que no tengáis horno. Suave y refrescante después de una comida copiosa.

Ingredientes:

Un paquete de galletas
50 gr de mantequilla
2 tarrinas de requesón
1 vaso de zumo de limón natural
1 yogur de limón
Ralladura de limón
150 gr de leche condensada
4 láminas de gelatina

Para preparar la base, trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida. Si no tienes picadora, puedes meter las galletas en una bolsa, cerrarla con un nudo y pasarle una botella de cristal por encima a modo de rodillo, el triturado es mas “rústico”pero al mezclarlo con la mantequilla derretida puedes seguir deshaciendo los trozos que queden más grandes. No problem.

A continuación cogemos un molde desmontable, forramos la base con papel de horno, y untamos sus paredes y base con mantequilla. Echamos la mezcla de galletas y mantequilla, y vamos igualando con el dorso de una cuchara.

Para el relleno de la tarta, en un bol ponemos el yogur, la leche condensada y el requesón, pasamos la batidora hasta tener una crema suave.

Ponemos a hidratar las laminas de gelatina en agua fría.

Calentamos el zumo de limón y disolvemos las laminas de gelatina ya hidratadas, de una en una y sin parar de remover con unas varillas.

Volcamos el zumo, en la mezcla de queso pasándolo por un colador por si quedan grumos de la gelatina, volvemos a batir. Echamos la ralladura del limón.

Vertemos la mezcla final sobre la base de galletas y dejamos enfriar en la nevera hasta que cuaje.

Para preparar los limones caramelizados, los ponemos en una sartén con un poco de agua y la misma cantidad de azúcar, cuando se pongan tiesos y se forme caramelo sobre los limones, los retiramos. En la sartén nos queda el caramelo de limón para los hilos. El caramelo estará super caliente, mucho cuidado!

Podéis dejarla tal cual, yo la he decorado con unas rodajas de limón caramelizadas, y con los hilos de caramelo, pero también se puede poner una capa de gelatina de limón por encima, cáscara rallada…
Lo ideal es hacer este tipo de tartas de un día para otro, pero con unas horas en la nevera, también os vale. Podéis prescindir de una lámina de gelatina si la queréis más cremosa, o cambiar el requesón por otro queso fresco, o queso de untar. Al igual que se hace de limón se me ocurre que se puede hacer de naranja, o de piña… (con su queso de piña incluido, ñam!)
Que la disfrutéis!!