Horchata (sin azúcar)


Es fácil encontrar granizados de limón durante todo el año, pero cuando llega la horchata, sabes que también ha llegado ya el verano! Suelo ser muy exigente y nunca he tolerado las envasadas, por muy auténticas y recien traidas de la Alboraya que sean, no dan el pego, ni por asomo. Suelo tener ya algunos sitios localizados en Madrid dónde la encuentro deliciosa, y si paso cerca procuro hacerme directamente con 1 litro para llevarme a casa, porque un vaso me sabe a poco.

Bien es verdad que no he sido muy consciente de la cantidad de azúcar que llevaba hasta que me dio por leerme una de las etiquetas de las que vendían en el super. 😯 En el mejor de los casos, por un vaso de 200 cc ya te llevas ventipico gramos de azúcar! Y yo, en mi intento de reducir el azúcar añadido de mi alimentación, os traigo esta versión edulcorada. He probado con sacarina líquida pero no me termina de convencer el regustillo que deja, y he optado por ponerle stevia que sin ser yo muy fan, me parece que queda mucho más auténtica, y si la sirves bien fria (granizada) apenas se nota diferencia con una buena horchata.
En cualquier caso, si no os convence el tema edulcorante, y no sois de la liga anti-azucar 😉 podéis ponerle azucar glass al gusto.
Otro tema importante es utilizar chufa valenciana y en buena cantidad, la mayoría de las recetas que encontré utilizaban unos 250gr de chufas por cada litro de agua, yo he utilizado 400gr y creo que es como mejor queda, de la otra manera me sabe muy aguada.
Las chufas las compro en Sucesores de Ignacio Lopez enfrente de El Retiro, a menos de 6 euros el kg, pero podéis comprarla en tiendas de frutos secos, herbolarios y por supuesto a traves de internet. 😀

Vamos a necesitar…

400 gramos de chufa valenciana
1 litro de agua
Estevia al gusto

Además, necesitaremos más agua para poner a remojar, y otro tanto para ponerlas a desinfectar con unas gotitas de lejía.

Empezmaos el proceso poniendo las chufas a remojo durante 24 horas cambiandoles el agua cada 8 horas. Al día siguiente cambiamos el agua y añadimos unas gotitas de lejía o algun producto que tengais para desinfectar alimentos. Dejamos 15 minutos más y desechamos el agua y aclaramos varias veces para queno quede restos de lejía.

Ahora, ponemos las chufas junto con 3/4 de litro de agua (si el agua en vuestra comunidad no os convence podéis utilizar mineral) y pasamos la batidora (obviamente podéis utilizar robots más sofisticados si los tenéis)  hasta que la chufa se que triturada. A continuación pasamos por un colador fino y por un colador de gasa para filtrar la leche de chufa y que no quede ningun resto de fibra. escurrimos bien y guardamos en la nevera para que se enfrie. Con los restos de la chufa triturada, podéis encontrar en diversos blogs recetas para preparar galletas, bizcochos… sino, podéis tirarlos.

En el momento de servirla, removéis muy bien, ya que deja mucho poso en el fondo y podéis añadir el 1/4 l de agua que faltaba en forma de hielo pilé y darle otro poco con la batidora o robot hasta que se haga un granizado. Y por último añadis el endulzante elegido, probais y vais rectificando hasta que esté a vuestro gusto. Es mejor hacer este paso cuando esté muy fría ya que el frío modifica el gusto dulce y siempre se pierde algo al enfriar.
Es conveniente que la consumáis en los siguientes tres días para que no se eche a perder (o eso dicen, porque a mi no me da tiempo a que se me estropé 😆 )

¡Que la disfrutéis!