Helado de Limón

Helado de Limón
Hoy os dejo una receta de helado de limón, que al igual que el lemon curd la encontre en el blog, directo al paladar sencillo de preparar y queda muy cremoso, hecho a base de nata, leche condensada y lemon curd. Esta crema de limón de origen inglés, es un buen recurso para preparar helados cremosos, y sin los dichosos cristalitos de los helados de frutas. Hecha con azúcar, huevos, mantequilla y zumo de limón, es el caldo de cultivo perfecto para hacer un buen helado.
Además de la receta os dejo algunos consejillos a tener en cuenta cuando hagáis helado en casa, y queráis improvisar un poco la receta, tengáis en cuenta algunas pautas, para conseguir un resultado casi profesional. Y no, no es obligatorio tener heladera.

El helado ideal…

1. Debe contener grasa. En mi caso siempre he utilizado leche, nata y yemas de huevo. Si puedo casi siempre uso los tres, se nota una gran diferencia! Aunque a veces he prescindido de alguno de ellos, por alergia/intolerancia de alguno de los comensales, o simplemente porque la receta no los llevaba, obteniendo buenos resultados. Por leche entendemos también derivados lácteos como yogur (mejor griego que es más graso 😆 ) leche condensada, o en polvo y quesos cremosos, tipo los de untar o mascarpone.
También existen opciones para alérgicos/intolerantes/veganos, con leches, cremas y natas de origen vegetal. Yo, no los he utilizado, pero si he probado helados alternativos, como los de Gelato8co que están buenísimos, el de chocolate está hecho con leche de arroz, y el resultado es excelente!

2. Debe contener azúcar. Yo suelo utilizar azúcar glass y azúcar invertido, pero también van muy bien la miel y los jarabes, (se hacen sustituyendo el agua del almíbar por zumo).
El azúcar invertido, consigue un poder endulzante superior al azúcar común, y funciona bien como conservante en bizcochos y bollería, mejorando además su fermentación previa al horneado. Aunque la cualidad que más nos interesa aquí es que, evita la formación de cristales de agua en el helado.
Se puede preparar en casa, con ingredientes relativamente fáciles de encontrar. Sale cantidad para un montón de veces, y se conserva en perfecto estado durante meses en un frasco cerrado. Yo utilizo esta receta de azúcar invertido de directo al paladar.

3. Evitar en la medida de lo posible añadir agua. Lo cual es complicado si utilizas trozos de fruta o zumos. Si buscas en internet, muchas recetas de helados cremosos de frutas se hacen con mermeladas, es una buena manera de extraer el agua a la fruta, y aporta el azúcar del punto 2. Podéis integrar la mermelada en la mezcla del helado de manera uniforme, o añadirla cuando la mezcla ya este un poco congelada y remover groseramente para encontrar ríos de mermelada cuando los comáis.
Por otro lado si utilizáis zumo, como dijimos con anterioridad que sea en forma de jarabe/almíbar para que no se formen cristales.
Y por último como en el caso de hoy, podéis utilizar un “curd” o crema de frutas, como el lemon curd para incorporar fruta y zumo a la mezcla y conseguir un helado super suave al paladar.

**Por propia experiencia, al hacer los polos de tarta de queso,  descubrí que la mermelada que los recubría no llegaba a congelarse nunca, lo cual los hacía bastante aparatosos de comer ;-), por eso los helados hechos a base de mermelada, puedes comerlos prácticamente según salen del congelador, porque están más blanditos y cremosos.**

4. El mantecado. O lo que es lo mismo el proceso de enfriamiento y congelado de la crema para convertirse en helado. Para mantecar un helado debemos preparar la crema, y dejar que se enfrie antes de empezar a congelar. La heladera no es más que un contenedor, muy frío (similar a esas jarras que se meten al congelador para servir la cerveza muy fría) y que tiene un pequeño motor y una espátula que le va dando vueltas, de manera que disuelve los cristales que se puedan ir formando. Aun así las heladeras convencionales harán que la crema espese, pero seguirá estando blanda y deberás echarlo en un recipiente y meterlo al congelador para que alcance la temperatura óptima.

¿Y sino tengo heladera? No pasa nada, mantén la crema lo más fría posible, puedes hacer un efecto similar al de la heladera, haciendo un baño maría frío (por llamarlo de algún modo) poniendo un recipiente lleno de agua salada y hielos y  dentro el recipiente con la crema e ir dándole vueltas manualmente. Si quieres complicarte menos la vida, puedes meter al congelador la mezcla e ir removiendola cada 15 ó 20 minutos hasta que se congele del todo.

**Casi tan importante como remover la crema mientras se manteca, es cubrir con un film de cocina la superficie del helado al congelarlo. El film debe estar en contacto directo con la mezcla para evitar que se forme costra, y se acumule agua en la superficie, y al congelar, aparezcan lascas de hielo!**

5. Paciencia o en su defecto, previsión. La temperatura a la que sirvas el helado. Supongo que la mayoría de los mortales no tiene dos congeladores y mucho menos de uso exclusivo para los helados a -10º de temperatura 😀 ,  y es que la temperatura del congelador de tu casa será de unos -18 a -20º, por lo que tendrás que esperar una vez que lo saques del congelador para que se atempere, o tener la previsión de sacarlo a mitad de la comida si quieres servirlo en el postre. El colmo de la previsión (y también del frikismo heladeril) es dejar la crema sin congelar y mantecarlo unas horas antes de su consumo, que es como mejor están los helados, recién “hechos”.

Estos 5 mandamientos suelo tenerlos presentes a la hora de hacer los helados, no son leyes absolutas, porque estan basadas en la experiencia propia, e imagino que habrá muchísimos truquillos más, pero espero que os sirva para aglutinar “lo más importante a tener en cuenta” para los que me preguntan como se hace un helado cremoso, para los cocinillas que se inician en el mundo de los helados y para los que os habéis hecho con una heladera y la tenéis al fondo del armario para que os animéis a desempolvarla!

A lo que ibamos, la receta del helado de limón:

Vamos a necesitar…

300 ml de nata 35% m.g.
180 gr de leche condensada
135 gr de lemon curd (comprado o casero)

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Empezamos mezclando el lemon curd con la leche condensada hasta conseguir una mezcla homogénea.

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Por otro lado montamos la nata muy fría y la incoporamos poco a poco y con movimientos envolventes a la mezcla anterior. Si tienes heladera, es el momento de utilizarla! Si no tienes, cubrimos la crema con un film transparente y metemos al congelador. Cada 15 o 20 minutos debemos sacar la mezcla y removerla hasta que se congele.
También podéis meterlo en tarrinas cuando esté casi congelado. volver a cubrir cada tarrina con film y meter al congelador hasta que esté listo. Es una manera comoda de servirlo, y no tendréis que estar sacando el recipiente grande para servir una sola ración.
Para servir los sacamos del congelador unos 10-15 minutos antes, para que se atemperen, podéis decorar con unos arándanos y ralladura de limón.

Que lo disfrutéis!!!

Helado de Limón

Helado de limón